Mostrando entradas con la etiqueta isabel ii. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta isabel ii. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de octubre de 2020

Tomás de Zumalacárregui

Tomás de Zumalacárregui fue un militar español, general del ejército carlista durante la Primera Guerra Carlista y el principal causante de la gran eficacia de este durante los primeros años de la guerra. Además, tomó parte en la Guerra de la Independencia combatiendo principalmente en las zonas del País Vasco y Navarra.

Tomás de Zumalacárregui
Tomás de Zumalacárregui
En la Guerra de la Independencia, tras participar en el segundo sitio de Zaragoza y pese a ser capturado por las tropas francesas, consiguió escapar y alcanzar tierras vascas para posteriormente unirse a la partida del guerrillero Gaspar de Jáuregui, más conocido como "El Pastor".

Con Jáuregui tomó parte en numerosos combates y escaramuzas en Aspíroz, Oyarzun, Santa Cruz de Campezo y El Carrascal y su valor en dichas acciones le hicieron merecedor del rango de subteniente dentro de la guerrilla. 

En 1811 junto con el avance de las tropas aliadas se produjo la unificación de todas las guerrillas guipuzcoanas bajo el mando de Jáuregui, por lo que Zumalacárregui pasó a ser oficial del ejército con el rango de teniente y a partir de 1812 con el de capitán. En 1813 tomó parte en la Batalla de San Marcial en la que se puso fin a la ocupación francesa y por cuya actuación en la misma fue condecorado.

Zumalacárregui a caballo
Zumalacárregui a caballo
Durante la Guerra de la Independencia, Zumalacárregui se convirtió en un experto de la guerra de guerrillas, tanto en el plano táctico, como en el logístico y organizativo, además de familiarizarse con la geografía montañosa vasco-navarra, lo que sería años más tarde fundamental a la hora de organizar al ejército carlista.

A la muerte de Fernando VII se unió a los sublevados carlistas navarros, quienes lo eligieron como jefe. A partir de este momento comenzó a organizar desde la nada y en muy poco tiempo un eficaz ejército rebelde que más tarde será conocido como ejército carlista.

Mapa de la Primera Guerra Carlista
Mapa de la Primera Guerra Carlista

Sabiéndose conocedor de su inferioridad numérica y armamentística, Zumalacárregui adoptó la táctica guerrillera de la que era buen conocedor tras la Guerra de Independencia amparándose en la accidentada geografía vasco-navarra y en el apoyo de gran parte de la población civil de la zona de Navarra.

A lo largo de 1834 se sucedieron victorias en acciones importantes pero finalizó el año con la amarga derrota en la batalla de Mendaza y la retirada en la primera batalla de Arquijas.

En 1835, teniendo el control de la mayor parte de las Vascongadas y animado por los éxitos previos y la necesidad de conseguir financiación, trató de tomar Bilbao ordenado por don Carlos y a pesar de la opinión de Zumalacárregui.

Durante el sitio de la capital vizcaína resultó alcanzado por una bala que había sido disparada por las tropas defensoras de la ciudad. Fue rápidamente atendido y trasladado a Cegama donde se hospedó hasta el 24 de junio de 1835 cuando falleció debido a la infección de la herida.

Traslado de Zumalacárregui herido
Traslado de Zumalacárregui herido
Algunos historiadores opinan que fue una muerte extraña y aluden a que el general poseía numerosos enemigos en la corte carlista, sin embargo no existe ninguna evidencia sólida que sostenga tales afirmaciones.

viernes, 10 de julio de 2020

Fragata Blindada Numancia

La Numancia, fue una fragata blindada perteneciente a la Armada Española que fue construida con la intención de devolver a constituir a España como una potencia naval de primer orden mundial. El nombre fue adjudicado en honor a la gesta de la ciudad celtíbera de Numancia contra las tropas del ejército romano.

Fragata blindada Numancia
Fragata blindada Numancia

Planos de la Numancia
Planos de la Numancia

Esta fragata blindada tuvo el honor de participar en la mayoría de los hechos navales reseñables de la historia de España de finales del siglo XIX. Tras su construcción en 1864, tomó el mando del buque en Cádiz el capitán de navío Casto Méndez Núñez, siendo asignada la fragata a la escuadra del Pacífico.

Tuvo una participación muy activa durante la Guerra hispano-sudamericana, estando presente en el bombardeo de Valparaíso del 31 de marzo del 1866, además de participar en la batalla de El Callao, en la que fue el buque insignia de la flota del Pacífico y soportó gran parte del peso de la batalla, durante la cual recibió 52 impactos de proyectiles que pusieron a prueba la resistencia del navío.

Bombardeo de El Callao con la Numancia en el centro
Bombardeo de El Callao con la Numancia en el centro

Impacto de un proyectil en el blindaje de la Numancia
Impacto de un proyectil en el blindaje de la Numancia

Tras el combate en el Callao, la flota española se dirigió a la Isla San Lorenzo en la que se llevaron a cabo las reparaciones necesarias de las diferentes unidades de la escuadra y se procedió a quemar los buques capturados inservibles.

La Numancia tiene el honor de haber sido el primer buque blindado que realizó la vuelta al mundo, circunnavegación que completó para su retorno a España tras su participación en la Guerra hispano-sudamericana, tardando un total de 2 años, 7 meses y 6 días en realizar dicha travesía.

Itinerario recorrido por la Numancia
Itinerario recorrido por la Numancia

Durante el periodo del Sexenio Democrático (1868-1874) participó en el traslado de Amadeo I de Saboya como nuevo monarca del reino de España desde Italia hasta el puerto de Cartagena, al que arrivó el 30 de diciembre de 1870. Posteriormente, tomaría parte en la rebelión cantonal, por parte del bando cantonalista, siendo el buque insignia de la flotilla del Cantón de Cartagena participando en las diferentes incursiones para sumar ciudades a la causa cantonal y en el combate naval de Portmán.

Tras la capitulación del Cantón de Cartagena el 12 de enero de 1874, partió para llevar al exilio a Orán a unas quinientas personas, entre las que se encontraban los líderes revolucionarios. El buque fue devuelto a los tripulantes de la Vitoria el día 17.

Ilustración de la fragata blindada Numancia

Una vez comenzada la Restauración Borbónica, pasó a un segundo plano con la introducción de nuevas unidades como el acorazado pre-dreadnought Pelayo, por lo que se decidió transformar la fragata en un acorazado guardacostas para labores de defensa del área de exclusión económica española. En 1912 su labor era nula, lo que conllevó que se diese de baja y fuese desguazada pese a la existencia de un movimiento popular con el fin de que fuese preservada como monumento histórico.


viernes, 12 de junio de 2020

Milicia Nacional

La Milicia Nacional en España era un cuerpo de ciudadanos armados que tenían el propósito de mantener el orden público y defender el régimen constitucional.

Se originó durante la Guerra de Sucesión Española, en el siglo XVIII, pero fue en la Guerra de la Independencia cuando tuvo su mayor apogeo, gracias a que con la desarticulación del ejército regular y la creación de Juntas Locales y Provinciales se armó a los ciudadanos para sublevarse contra el ejército francés.


Miembros de la Milicia Nacional

Con la Constitución de Cádiz de 1812 se reconoció como fuerzas combatientes e integrantes del ejército a las denominadas “milicias nacionales”, junto con las tropas regulares. Este reconocimiento supuso la desaparición de las organizaciones de voluntarios armados por las diferentes juntas, quedando integrados en un solo cuerpo militar.

La Milicia se encontraba separada del ejército regular y estaba compuesta por infantería y caballería. El número de ciudadanos obligados a servir en esta se fijó en 30 por cada 1.300 habitantes mayores de 30 años y menores de 50 y cumplían tareas de seguridad, orden y paz en el interior del país.

Con la Restauración absolutista de Fernando VII se decretó la abolición de la Constitución de Cádiz y, junto con esta, de la milicia. Con la instauración del Trienio Liberal (1820-1823) se restituyó la Milicia para actuar contra los movimientos absolutistas en el interior de la península. Al final de este periodo, con la vuelta al absolutismo, la Milicia se volvió a disolver, siendo sustituida por una milicia de fieles al absolutismo llamada "Voluntarios Realistas".


Granadero de la Milicia Nacional

Uniformes de la Milicia Nacional

Durante la Regencia de María Cristina, con el Estatuto Real de 1834 fijó una denominada Milicia Urbana. Tras el motín en la Granja de San Ildefonso de 1836 (la Sargentada), con el restablecimiento de la Constitución del 12, se reorganizó la Milicia, con unas bases similares a las del Trienio.

Gracias a la colaboración de los generales Leopoldo O' Donnell y Baldomero Espartero, la Milicia combatió durante la Primera Guerra Carlista en favor de la causa isabelina. A esto se le añade que durante el reinado de Isabel II la Milicia participó en la caída de la Regente María Cristina en favor de Espartero, contra las sublevaciones moderadas, especialmente contra el pronunciamiento moderado de 1841, y contra el restablecimiento del moderantismo en 1843. Narváez la disolvió, encomendando sus tareas a la recién creada Guardia Civil. Durante el Bienio Progresista fue restablecida por el "Duque de la Victoria" (Espartero), sin embargo, cuando O' Donnell se deshizo de Espartero y ascendió al poder encabezando la Unión Liberal disolvió de nuevo la milicia en 1856.

Regimiento de la Milicia

Placa de la Milicia Nacional

El restablecimiento de la Milicia Nacional fue decretado por Emilio Castelar, presidente durante la Primera República, y perduró hasta ser disuelta en 1876 por el gobierno de Cánovas del Castillo en la restauración borbónica.