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viernes, 6 de noviembre de 2020

El Rayadillo

El Rayadillo es el nombre otorgado al que fue el uniforme del ejército español de ultramar desde mediados del siglo XIX hasta principios del XX. Tomaba su nombre de la tela utilizada para fabricarlo, una tela de drill de rayas azules y blancas de igual grosor, que desde cierta distancia daba aspecto de color azulado.

Soldado español con el Rayadillo
Soldado español con el Rayadillo
Conocido por los británicos como "pijamas", por su increíble parentesco con las prendas de dormir, fue utilizado por los soldados destinados en las colonias tropicales españolas de ultramar y, posteriormente, en el Marruecos español y en la Guinea española.

El Rayadillo se escogió al ser una tela fresca, cómoda, resistente al calor del trópico en contraposición a los uniformes de paño, muy pesados y calurosos. Fue un diseño innovador y pionero para su época, en contraposición a los vistosos uniformes yanquis en color azul marino que eran un buen reclamo para el tirador español.

Uniforme de Rayadillo
Uniforme de Rayadillo
Los primeros antecedentes del rayadillo en Cuba son bastante antiguos, hablándose en el reglamento de 1820 para las Milicias Cubanas de camisa azul listada, y en el de 1855 de camisa azul listada de blanco. Las Fuerzas de Voluntarios comenzaron su uso a finales de la década de los 60, hacia 1868.

El uniforme de rayadillo estaba compuesto por un sombrero de "jipijapa" con escarapela rojigualda, guerrera de rayadillo de hilo azul y blanco, con 6 botones, cuello vuelto de la misma tela, pantalón de la misma tela sin franjas. Los oficiales llevaban bocamangas y cuello del color para diario con su Arma y Divisas. Para campaña el cuello era de rayadillo. Los colores de las Armas eran: Azul turquí para infantería, verde para cazadores, azul celeste para caballería, grana para artillería y carmesí para ingenieros.

Insignias de rango
Insignias de rango
En cuanto al armamento utilizado, variaba entre el fusil Mauser español de 1893 y el fusil Remington, siendo este último progresivamente sustituido por el Mauser. El armamento de fuego se complementaba con un machete, con el que equipó a la infantería española en Cuba.

Su popularidad se debe a su uso durante la Guerra Hispano-Estadounidense y su posterior uso por parte del Ejército de Filipinas durante los últimos años de la Revolución Filipina y la Guerra Filipino-Estadounidense. Además, sirvió como uniforme de verano del ejército regular en España hasta 1914.

Tropas filipinas con el rayadillo durante la Guerra Filipino-Estadounidense
Tropas filipinas con el rayadillo durante la Guerra Filipino-Estadounidense

viernes, 10 de julio de 2020

Fragata Blindada Numancia

La Numancia, fue una fragata blindada perteneciente a la Armada Española que fue construida con la intención de devolver a constituir a España como una potencia naval de primer orden mundial. El nombre fue adjudicado en honor a la gesta de la ciudad celtíbera de Numancia contra las tropas del ejército romano.

Fragata blindada Numancia
Fragata blindada Numancia

Planos de la Numancia
Planos de la Numancia

Esta fragata blindada tuvo el honor de participar en la mayoría de los hechos navales reseñables de la historia de España de finales del siglo XIX. Tras su construcción en 1864, tomó el mando del buque en Cádiz el capitán de navío Casto Méndez Núñez, siendo asignada la fragata a la escuadra del Pacífico.

Tuvo una participación muy activa durante la Guerra hispano-sudamericana, estando presente en el bombardeo de Valparaíso del 31 de marzo del 1866, además de participar en la batalla de El Callao, en la que fue el buque insignia de la flota del Pacífico y soportó gran parte del peso de la batalla, durante la cual recibió 52 impactos de proyectiles que pusieron a prueba la resistencia del navío.

Bombardeo de El Callao con la Numancia en el centro
Bombardeo de El Callao con la Numancia en el centro

Impacto de un proyectil en el blindaje de la Numancia
Impacto de un proyectil en el blindaje de la Numancia

Tras el combate en el Callao, la flota española se dirigió a la Isla San Lorenzo en la que se llevaron a cabo las reparaciones necesarias de las diferentes unidades de la escuadra y se procedió a quemar los buques capturados inservibles.

La Numancia tiene el honor de haber sido el primer buque blindado que realizó la vuelta al mundo, circunnavegación que completó para su retorno a España tras su participación en la Guerra hispano-sudamericana, tardando un total de 2 años, 7 meses y 6 días en realizar dicha travesía.

Itinerario recorrido por la Numancia
Itinerario recorrido por la Numancia

Durante el periodo del Sexenio Democrático (1868-1874) participó en el traslado de Amadeo I de Saboya como nuevo monarca del reino de España desde Italia hasta el puerto de Cartagena, al que arrivó el 30 de diciembre de 1870. Posteriormente, tomaría parte en la rebelión cantonal, por parte del bando cantonalista, siendo el buque insignia de la flotilla del Cantón de Cartagena participando en las diferentes incursiones para sumar ciudades a la causa cantonal y en el combate naval de Portmán.

Tras la capitulación del Cantón de Cartagena el 12 de enero de 1874, partió para llevar al exilio a Orán a unas quinientas personas, entre las que se encontraban los líderes revolucionarios. El buque fue devuelto a los tripulantes de la Vitoria el día 17.

Ilustración de la fragata blindada Numancia

Una vez comenzada la Restauración Borbónica, pasó a un segundo plano con la introducción de nuevas unidades como el acorazado pre-dreadnought Pelayo, por lo que se decidió transformar la fragata en un acorazado guardacostas para labores de defensa del área de exclusión económica española. En 1912 su labor era nula, lo que conllevó que se diese de baja y fuese desguazada pese a la existencia de un movimiento popular con el fin de que fuese preservada como monumento histórico.


viernes, 26 de junio de 2020

Combate Naval de Portman

El combate naval de Portmán fue un enfrentamiento de las fuerzas navales del Cantón de Cartagena contra la escuadra gubernamental de la Primera República Española que tuvo lugar frente al Cabo de Palos el 11 de octubre de 1873. Ambas escuadras enarbolaron la bandera gubernamental española ya que previamente al combate el vapor Vigilante había sido apresado por la fragata alemana SMS Friedrich Carl por portar la bandera roja cantonal.

Combate naval de Portmán
Combate naval de Portmán

SMS Friedrich Carl
SMS Friedrich Carl

Tras la proclamación del Cantón de Cartagena, las mejores unidades de la Armada Española, entre las que se incluían las fragatas blindadas Vitoria y Numancia, pasaron a engrosar las listas de la flota cantonal, utilizándose para atacar otras ciudades y expandir la revolución cantonal y siendo declaradas piratas tanto por el gobierno español como por otras potencias extranjeras.

La flota gubernamental, comandada por el contraalmirante Miguel Lobo y formada por una fragata blindada, tres fragatas de hélice, dos vapores y dos goletas de hélice, zarpó de Gibraltar rumbo a Cartagena el 5 de octubre. Cuando esta noticia llegó al cantón se tomó la decisión de atacar a este contingente naval.

Almirante Miguel Lobo
Almirante Miguel Lobo

Fragata blindada Numancia, insignia de la flota cantonal
Fragata blindada Numancia, insignia de la flota cantonal

La escuadra cantonal adoptó en primera instancia una formación de romboide, tomando la fragata Numancia la cabeza de la formación como buque insignia de la flota. A la Numancia se le unían las fragatas Méndez Núñez y Tetuán junto con el vapor Fernando el Católico.

La flotilla del cantón zarpó el 11 de octubre, siendo escoltada por buques alemanes, ingleses, franceses e italianos. En las proximidades del Cabo de Palos fue avistada la escuadra gubernamental, que portaba a la fragata Vitoria en cabeza como buque insignia. Dada su gran velocidad, la Numancia se adelantó excesivamente al resto de la flota, siendo cercada por la flota gubernamental.

Combate naval de Portmán
Combate naval de Portmán

Fragata Vitoria, buque insignia gubernamental
Fragata Vitoria, buque insignia gubernamental

La Numancia, que consiguió librarse de la Vitoria y atacar al vapor Ciudad de Cádiz, salvándose este finalmente de ser destruido, finalmente tuvo que retirarse al puerto de Cartagena. Tras la Numancia, el resto de la flota cantonal se retiró al puerto murciano.

Pese a los intentos gubernamentales de cercar por mar la ciudad cartagenera, una nueva salida cantonal el día 13, esta vez manteniendo la Numancia la velocidad respecto a las demás fragatas, obligó a las fuerzas navales republicanas a retirarse al puerto gibraltareño, debido a su escasez de suministros.



viernes, 12 de junio de 2020

Milicia Nacional

La Milicia Nacional en España era un cuerpo de ciudadanos armados que tenían el propósito de mantener el orden público y defender el régimen constitucional.

Se originó durante la Guerra de Sucesión Española, en el siglo XVIII, pero fue en la Guerra de la Independencia cuando tuvo su mayor apogeo, gracias a que con la desarticulación del ejército regular y la creación de Juntas Locales y Provinciales se armó a los ciudadanos para sublevarse contra el ejército francés.


Miembros de la Milicia Nacional

Con la Constitución de Cádiz de 1812 se reconoció como fuerzas combatientes e integrantes del ejército a las denominadas “milicias nacionales”, junto con las tropas regulares. Este reconocimiento supuso la desaparición de las organizaciones de voluntarios armados por las diferentes juntas, quedando integrados en un solo cuerpo militar.

La Milicia se encontraba separada del ejército regular y estaba compuesta por infantería y caballería. El número de ciudadanos obligados a servir en esta se fijó en 30 por cada 1.300 habitantes mayores de 30 años y menores de 50 y cumplían tareas de seguridad, orden y paz en el interior del país.

Con la Restauración absolutista de Fernando VII se decretó la abolición de la Constitución de Cádiz y, junto con esta, de la milicia. Con la instauración del Trienio Liberal (1820-1823) se restituyó la Milicia para actuar contra los movimientos absolutistas en el interior de la península. Al final de este periodo, con la vuelta al absolutismo, la Milicia se volvió a disolver, siendo sustituida por una milicia de fieles al absolutismo llamada "Voluntarios Realistas".


Granadero de la Milicia Nacional

Uniformes de la Milicia Nacional

Durante la Regencia de María Cristina, con el Estatuto Real de 1834 fijó una denominada Milicia Urbana. Tras el motín en la Granja de San Ildefonso de 1836 (la Sargentada), con el restablecimiento de la Constitución del 12, se reorganizó la Milicia, con unas bases similares a las del Trienio.

Gracias a la colaboración de los generales Leopoldo O' Donnell y Baldomero Espartero, la Milicia combatió durante la Primera Guerra Carlista en favor de la causa isabelina. A esto se le añade que durante el reinado de Isabel II la Milicia participó en la caída de la Regente María Cristina en favor de Espartero, contra las sublevaciones moderadas, especialmente contra el pronunciamiento moderado de 1841, y contra el restablecimiento del moderantismo en 1843. Narváez la disolvió, encomendando sus tareas a la recién creada Guardia Civil. Durante el Bienio Progresista fue restablecida por el "Duque de la Victoria" (Espartero), sin embargo, cuando O' Donnell se deshizo de Espartero y ascendió al poder encabezando la Unión Liberal disolvió de nuevo la milicia en 1856.

Regimiento de la Milicia

Placa de la Milicia Nacional

El restablecimiento de la Milicia Nacional fue decretado por Emilio Castelar, presidente durante la Primera República, y perduró hasta ser disuelta en 1876 por el gobierno de Cánovas del Castillo en la restauración borbónica.


viernes, 21 de febrero de 2020

Rebelión Cantonal

La Rebelión Cantonal fue un movimiento que precipitó la caída de la Primera República Española. Sus protagonistas fueron los republicanos federales "intransigentes", que buscaban la instauración inmediata de una República Federal sin esperar a que las Cortes Constituyentes elaborasen y aprobasen la nueva Constitución Federal, tal y como defendía el presidente de la República Francisco Pi y Margall.

Caricatura de la revista "La Flaca"
Caricatura de la revista "La Flaca"

La ciudad de Cartagena se convirtió en el escenario donde comenzó la verdadera revolución, aunque con anterioridad ya habían tenido lugar revueltas en algunos pueblos de Andalucía. El día 12 de julio de 1873, unos 30 hombres entraron en la guarnición militar de Cartagena para proclamar el Cantón de Murcia, de este modo empezó lo que ha pasado a la historia con el nombre de "Rebelión Cantonal".

El movimiento revolucionario tuvo como símbolo la bandera roja; los cantonalistas quitaron la bandera republicana e izaron en la emblemática Forteleza de las Galeras una bandera teñida de color rojo. La improvisación del momento provocó que colocasen una bandera turca, siendo la luna y la estrella sepultadas bajo la sangre de uno de los cantonalistas, que se auto lesionó en un brazo para ocultar los símbolos del país turco.


Bandera roja de la rebelión
Bandera roja de la rebelión

Representación de la bandera izada en Cartagena
Representación de la bandera izada en Cartagena

A la rebelión se sumó la escuadra naval basada en el puerto de Cartagena, en la que se incluían cuatro de las siete fragatas de la república (la Numancia, la Tetuán, la Victoria y la Méndez Núñez). Estos buques permitieron a las fuerzas cantonales realizar labores de defensa del puerto, además de utilizarlos para contagiar el movimiento cantonalista a ciudades como Alicante, Almería y Málaga.

Fragata Blindada Numancia
Fragata Blindada Numancia


Fragata Méndez Núñez
Fragata Méndez Núñez

El cantonalismo que prendió en Cartagena no tardó en extenderse por toda la geografía española; ciudades como Málaga, Murcia, Valencia, zonas de Andalucía y del Levante, e incluso Salamanca, Toledo y Ávila, se revelaron unidas por el deseo de la creación de estados federales que sustituyeran al poder central, llegándose a levantar en armas hasta treinta y dos provincias contra el gobierno central.


Mapa de las insurrecciones cantonales
Mapa de las insurrecciones cantonales

El gobierno trató de reprimir la revolución, por medio de diversas acciones como encargarle al general Pavía derrotar a las tropas cantonales, declarar "piratas" a todos los barcos que enarbolaran la bandera roja rebelde y, permitir a otras naciones atacar y apresar estos buques, tal y como sucedió en dos ocasiones en las que embarcaciones alemanas y británicas apresaron navíos cantonales. Estos fueron devueltos al gobierno republicano a cambio de una contraprestación económica.

Por tierra, las tropas cantonales, dirigidas por el revolucionario Antonio Gálvez, derrotaron al ejército gubernamental en la Batalla de Orihuela, proclamando el "Cantón de Orihuela". Pese a esta victoria, este cantón caería a los pocos días, a lo que se sumó la derrota cantonal en la Batalla de Chinchilla, en la que el ejército insurrecto quedó prácticamente desarticulado.

Antonio "Antonete" Gálvez, líder revolucionario
Antonio Gálvez, líder revolucionario

Batalla de Chinchilla
Batalla de Chinchilla

Ante esta situación los partidarios cantonalistas decidieron replegarse a la ciudad de Cartagena, que gracias a sus defensas naturales contaba con una mejor protección que la capital, Murcia. El gobierno decretó el inicio del sitio de la ciudad y el bombardeo de la misma, con el fin de conseguir la rendición de los cantonales.

Mientras tanto, en esta ciudad la moral de la población aún se mantenía alta. De hecho, empezaron a circular los "duros cantonales", que poseían un valor de cinco pesetas, además de poseer mayor valor del que se les atribuía y mayor pureza y peso que las gubernamentales.


Duros cantonales
Duros Cantonales

Periódico "El Cantón Murciano"
Periódico "El Cantón Murciano"

Tras unos meses de asedio, los líderes cantonales decidieron parlamentar ya que resultaba imposible resistir el asedio de los gubernamentales. Algunos líderes de la rebelión decidieron escapar a las costas africanas y una vez lo hubieron hecho se aceptaron las condiciones de la rendición, poniendo fin al movimiento cantonalista el 13 de enero de 1874.


Sitio de Cartagena
Sitio de Cartagena

Entrada de las tropas gubernamentales en la ciudad
Entrada de las tropas gubernamentales en la ciudad

La ciudad de Cartagena tras la rebelión y el asedio quedó prácticamente destruida, con únicamente 28 casas indemnes, a lo que se sumó el encarcelamiento de cientos de personas acusadas de ser "cantonalistas", que fueron enviadas a la colonia española de las islas Marianas, en el Océano Pacífico, quedando prácticamente incomunicados.

Hay que tener en cuenta que el movimiento cantonal, pese a ser calificado como un movimiento "separatista" por el gobierno republicano, la rebelión buscaba reformar la estructura del estado sin romper la unidad de España.